Suben las afiliaciones en el sector comercio en el mes de julio en 42.784 afiliados respecto al mes anterior.
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De hecho, el Gobierno aprobó un Real Decreto mediante el que a partir del año que viene ningún comercio podrá entregar bolsas de plástico gratuitamente. El precio a abonar variará, por ley, entre los cinco y los treinta céntimos, y dependerá tanto de su espesor como de su compostabilidad. El objetivo de esta medida, procedente a su vez de una directiva europea, es reducir el consumo de bolsas de plástico ligeras a nivel estatal en 90 por persona a fecha de 2020, y en 40 cinco años después. Lejos de las estimaciones, el dato real a fecha de 2010, ascendía a 240, aunque descendió a 106 el año 2013.
¿Pero por qué es tan importante reciclar bolsas de plástico? La respuesta a esta cuestión es que este envase de un único uso necesita más de un siglo para poder degradarse, y que además este proceso no se materializa completamente. Y es que las bolsas de plástico se fragmentan en numerosos pedazos minúsculos. Esta acción libera las partículas tóxicas presentes en las bolsas, que incluso pueden llegar a formar parte de la comida humana, debido al ingestión de animales marinos. En este aspecto, las consecuencias para el entorno natural, son devastadoras en diferentes formas. Los animales del gran azul son los seres vivos que más sufren la presencia de las bolsas abandonadas en el mar. Algunos de ellos quedan atrapados por el plástico, mientras que otros consumen las bolsas debido a la similitud en apariencia, con animales como en el caso de las medusas.
Motivos como estos, además de la reducción de costes en la producción de bolsas de plástico, llevaron a las empresas a comenzar a cobrar los envases al pasar por caja. Una idea que ya se estaba materializando en otros países como Francia. Precisamente, el decano en la eliminar la distribución gratuita de bolsas de plástico fue Carrefour. La multinacional francesa dejó de entregarlas a sus clientes, hace ocho años, proporcionando, en su lugar, bolsas de rafia sin coste adicional, un material más resistente.
La siguiente cadena en seguir los pasos de la empresa gala fue Eroski. La cooperativa vasca, optó entonces por una opción muy similar, ofreciendo de la misma manera, bolsas reutilizables de rafia, aunque añadía el descuento de un céntimo de euro al paso por caja si el cliente no solicitaba bolsa. Fuentes de Eroski Boulevard aseguran que desde 2009, año en el que implantó la medida, la reducción de bolsas en este establecimiento se sitúa en un 72%. Además, fue Eroski también la primera empresa de distribución que lanzó una bolsa reutilizable, hace veinte años. Por otro lado, la empresa integrada en la cooperativa Mondragón, lanzó una campañas en la que ponían a la venta reutilizables. La recaudación de aquella acción la destinaron a la Cruz Roja y Acción Contra el Hambre. En la primera edición, en 2013, la cantidad dirigida a proyectos solidarios ascendió a 105.000 euros.
Iniciativas similares ha llevado a cabo Gasteiz On, el conglomerado de tejido comerciantes locales de Vitoria. Curiosamente, el receptor de la colaboración también fue la misma ONG. Aunque en este caso, la mecánica de la campaña bautizada bajo el nombre de Ilusiones compartidas consistió en la distribución de bolsas reutilizables de tela. La recaudación de aquella iniciativa sirvió para la financiación de la ludoteca móvil de Txagorritxu, orientada a niños ingresados de larga duración. En cualquier caso, cada punto de venta afiliado a Gasteiz On mantiene una política determinada respecto a la distribución de bolsas de plástico entre sus clientes.
Siguiendo con el comercio gasteiztarra, fuentes de la cadena de panadería La Vitoriana confirman a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA que la empresa ni cobra a sus clientes por el uso de las bolsas. Una diferente política sigue su competidor, las franquicias de Pan Lakua. Y es que en este caso, la compañía otorga la libertad a sus franquiciados de cobrar o no por los envases de plástico en cada punto de venta.
Por otro lado, otras cadenas de distribución siempre han optado el cobro de bolsas en sus establecimientos, como los casos de Día y Lidl. Por un lado, las bolsas de algodón ecológico a cambio de un euro. Por otro, la cadena de descuento germana, decidió incorporar las bolsas biodegrabales en sus puntos de venta, al precio de tres céntimos.
Mercadona, por su parte, inició una prueba piloto en sus supermercados de Cataluña en 2010 con el objetivo de reducir el consumo de bolsas de plástico en sus tiendas. Progresivamente, esa decisión se fue adaptando en todos sus comercios del Estado, con el que redujo el consumo de 3,4 bolsas por ticket en 2010 a 0,16 el año pasado. De hecho, cuando Mercadona aterrizó en Vitoria, allá por el año 2014, ya contaba con esta política. En la actualidad la cadena valenciana ofrece a sus clientes dos tamaños de bolsas de plástico, a precios de dos y diez céntimos. También existe la posibilidad de adquirir una cesta de rafia a cambio de sesenta céntimos.
Las bolsas de plástico, en definitiva, no desaparecerán totalmente, pero su uso sí disminuirá considerablemente, al menos de la forma en la que se conocía hace algo más de un lustro. Existen numerosas campañas, algunas incluso a nivel internacional, que solicitan la reducción de bolsas de plástico, que en algunos casos se aumenta hasta la prohibición total. En este aspecto, Bangladesh fue el primer país del mundo en prohibirlas completamente. En Vitoria, las reglas del juego no serán tan drásticas, pero sin duda alguna modificarán (si no lo han hecho ya) un importante cambio en el estilo de vida social en el planeta.
AL DETALLE
Un siglo. La degradación de cada bolsa de plástico necesita más de un centenar de años para su descomposición, aunque no este proceso no culmina totalmente, debido a la fragmentación que vive el envase de plástico.
Peligros ambientales. Las consecuencias de abandonar una bolsa en la naturaleza son nefastas. Algunos animales marinos mueren al confundirlas con comida, mientras otros quedan atrapados, siendo presa fácil para sus depredadores.
Legislación internacional. En numerosos lugares del mundo ya se aplican diferentes restricciones a las bolsas de plástico de las tiendas. En 2014, el Parlamento Europeo adoptó una directiva que insta a sus estados miembros a la reducción de bolsas, decisión que el Gobierno adopta prohibiendo su distribución gratuita en el próximo año 2018.
LAS CIFRAS
90
Cantidad de bolsas por persona que Bruselas exige reducir para la fecha de 2020. El mismo dato en 2010 ascendía a 240 por habitante en todo el Estado, aunque cayó a 106 en 2013.
Fuente: Noticias de Álava
A nadie se le escapa que sacar la tarjeta del monedero ya es un gesto tan habitual, o más, como el de buscar billetes en algún bolsillo. La generalización de los pagos electrónicos ha llegado a tal punto que muchos ciudadanos se valen de sus plásticos en el establecimiento más inesperado, donde hasta hace poco no contaban ni con un terminal de pago (TPV).
Este verano, el chiringuito es un buen ejemplo de esa realidad. Pero sólo uno, porque en las panaderías, las tiendas de conveniencia, las heladerías y hasta en los transportes públicos ya no se paga en efectivo, por pequeño que sea el importe a abonar.
La cuantía media del gasto realizado con los 75 millones de tarjetas en vigor en toda España se redujo un 2,5% en 2016, según el Banco de España. En concreto, durante ese año se contabilizaron 124.406 millones de euros gastados a través de TPV en los comercios, para un total de tres millones de transacciones –cada una de las veces que los titulares pasaron la banda magnética por el terminal–. Es decir, a una media de 40.848 euros.
Un año antes, en 2015, se registraron 112.330 millones de euros en compras con tarjeta para 2,6 millones de operaciones de compra. Esto es, un gasto medio de 41.853 euros. Desde 2009, la caída acumulada ha sido del 9%.
Hay un auge en el uso de tarjetas, ya sea de crédito o débito, en el día a día de los ciudadanos
Para comprender esta realidad, hay que analizar la evolución de los importes gastados con tarjetas y la frecuencia de su uso, dos variables que han ido en ascenso, pero cada una con un paso diferente. La cuantía media abonada en cada compra ha descendido porque el ritmo al que han avanzado una y otra ha sido distinto.
Por ejemplo, el dinero pagado con plásticos subió el año pasado en unos 12.000 millones de euros, lo que implicó un avance del 10,7% con respecto a 2015. También lo hizo el número de operaciones contabilizadas, en casi medio millón, lo que en términos relativos supone un ascenso del 13,5%. Es decir, el mero uso de las tarjetas avanzó con una velocidad un 20% superior al del gasto asignado a estos pagos en euros.
Todas estas cifras reflejan un auge en el uso de las tarjetas –ya sea en la modalidad de crédito o débito– en el día a día de los ciudadanos. La facilidad para acceder a cualquier comercio con TPV, la comodidad a la hora de abonar las compras y el estancamiento en el efectivo han servido de caldo de cultivo para esta nueva realidad financiera.
Cambios en los hábitos
Los hábitos del consumo de los españoles ya pasaron por un punto de inflexión el año pasado, cuando el dinero que movían las tarjetas superó al de los cajeros automáticos. En ese ejercicio el importe de las extracciones de efectivo se quedó por debajo del asignado a la operativa con tarjetas. En el primer caso, se alcanzaron los 124.000 millones de euros mientras que en el segundo no llegó a los 118.300 millones.
Era la primera vez que el dinero electrónico adelantaba al que salía de los terminales que los dispensaban en las entidades financieras. De hecho, el hábito de acudir a uno de esos cajeros para proceder a la retirada de billetes se ha paralizado y no consigue regresar a las mejores cifras históricas, registradas entre 2007 y 2008, justo antes de la crisis.
Por entonces, los cajeros contabilizaron más de un millón de operaciones, unas cifras que después fueron descendiendo hasta las 901.000 del año 2013. Desde entonces, el uso de cajeros ha mejorado, aunque lo ha hecho casi imperceptiblemente. Entre 2015 y 2016, este hábito apenas se incrementó un 0,5%. Estas estadísticas contrastan con los ascensos en el uso de TPV, con lazas de entre el 2% de 2013 hasta el 13% del primer trimestre de este año, pasando por el 8% de 2014 y el 7,2% de 2015.
No es casual que el uso de cajeros se encuentre neutralizado, no solo porque la popularización de las tarjetas es innegable, sino porque la red de terminales con los que cuentan las entidades para dispensar dinero a sus clientes se ha ido reduciendo a medida que cerraban las sucursales.
Fuente: Diari de Tarragona
El colegio es un espacio de educación y desarrollo que no solo tiene un impacto en el presente del alumno, sino también en el futuro. Tanto para nosotros como para nuestras futuras generaciones por lo que creo que debemos tomar parte activa en la decisiones sobre la forma y método de educar en las aulas.
En mi opinión el sistema educativo tiene una carencia importante: la falta de formación en habilidades necesarias para enfrentarse al mundo real, como son trabajar en una empresa, liderar un negocio o el emprendimiento. Leer más
Estudio elaborado por KPMF y CEOE.
En el Bocyl de hoy se han publicado diversas órdenes de interés para nuestras empresas. Se detalla el extracto y al final de la página se inserta el enlace a BOCYL.
Casi una cuarta parte de las pymes españolas vende ya a través de Internet. Es lo que se desprende del estudio “Las pymes españolas en el ámbito online”, de eBay. El documento también subraya que el pasado año las pequeñas y medianas empresas de nuestro país con presencia en la red aumentaron más que aquellas que solo cuentan con una tienda física.
En este sentido, es destacable cómo entre las pymes con estrategia de venta online el porcentaje de operaciones y facturación ha aumentado y supone ya el 20,8% de sus ventas totales.
Los datos del estudio confirman que el comercio electrónico se afianza como canal estratégico para las pequeñas y medianas empresas españolas. En paralelo, el estudio muestra una tendencia positiva hacia la digitalización y el uso del ecommerce por parte de las pymes.
Así, mientras que en 2016 el 19,5% de ellas vendía a través de internet, en la actualidad la cifra ha aumentado más de cuatro puntos hasta el 23,7%. Además, los datos indican que el 5,4% de las ventas totales de todas las pymes del país provienen de los canales de venta online, incluyendo tiendas propias, tiendas en plataformas de comercio electrónico, plataformas de compra colectiva y app móviles.
Esta cifra supone un considerable ascenso respecto al 4% del año anterior. En este sentido, el 77,5% del volumen de negocio de todas las pymes, tanto las que tienen estrategia de venta online como las que no, proviene de la tienda física, el 12,3% de una red comercial y el 4,5% de ventas telefónicas.
Fuente: Cinco Días
Como os conté en el artículo La transformación digital en la era del cliente, el cambio viene, viene rápido y es inevitable. Y en esa (obligada) evolución a la que están llamadas las compañías, el cliente sigue siendo el centro de la estrategia.
En ese contexto, donde las marcas deben adaptar su propuesta de valor a las nuevas necesidades y comportamiento del cliente, la industria minorista o retail es una de las industrias más afectadas por la transformación de negocio que implica lo “digital”. Vamos a ver por qué y cuáles son los retos de la industria para llevar a cabo una estrategia digital. Leer más
Tlf:. 921 46 85 47 | acs@comerciodesegovia.es
